El tantrismo nació en la india, en el siglo IV, como un movimiento religioso. En sus orígenes, difundió una filosfía del sexo ligada a antiguas creencias, basadas en ritos para aumentar la fertilidad. La palabra tantra, significa (en sácrito) red, y hace referencia al sistema de creencias y prácticas que se entrelazan y expanden a través de la conciencia para alcanzar el grado máximo del conocimiento
El trantrismo es un método que abarca diferentes aspectos de la existencia humana, entre ellos, el sexo.
El sexo tántrico, es habitualmente asociado con el orgasmo contínuo y la falta de eyaculación que permite prolongar la libido y elevarla a niveles de éstasis inimaginables. El sexo tántrico constituye un completísimo método que involucara a todos los sentidos, trasladándose a un plano que trasciende el mero acto copulatorio.
Los amantes no solo se unen sexualmente sino que lo hacen también espiritualmente y en lo más profundo de sus conciencias
En Occidente el sexo tántrico suele ser casi sinónimo de técnicas para Retardar la eyaculación o una especie de tratamiento oriental para la problemática masculina de la Eyaculación Precoz
Es cierto que el tantra aconseja este retardo, pero el sexo tántrico no termina allí, sino que su riqueza es infinitamente mayor.
Predica el cultivo de la sexualidad durante y fuera del acto sexual propiamente dicho y nos invita a vivir eroticamente todo instante que compartamos con nuestra pareja. Desde la perpectiva tántrica, la unión sexual es un primer escalón en el camino hacia la unidad cosmica con lo divino.
Una representación a pequeña escala de la ley de atracción del universo y mas concretamente, una réplica humana del abrazo erótico de la diosa Shakty y el dios Shiva. La unidad del hombre y la mujer, del Shiva que todo hombre lleva en su interior de la Shaky que toda mujer tiene adentro, en la busqueda central del tantra.
El ritual sexual del Maithuna es la representacion terrenal de la fusion que existe entre estos dos dioses en el plano trascendental y el proposito de la union sexual humana es lograr la dicha innata de lo divino. Por eso en el tantrismo el cuerpo tanto el propio como el de la pareja, es morada de la ascencia divina y como tal debe tratarse con respeto y atencion, con, amor y delectacion.
Nada mas alejado de la concepción tántrica del sexo que el apuro y la prisa. El sagrado ritual del Maithuna requiere de horas al servicio del placer en un proceso tan lento y amoroso como gratificante. Las técnicas para retardar la eyaculación son, por supuesto, una ayuda de primer orden para que esto sea posible.
Pero no se trata solamente de eso. En el sexo tántrico la penetración es un paso más, y no un objetivo a lograr, en un hermoso camino sensual lleno de caricias, besos, palabras, olores, miradas y sensaciones de orgasmos múltiples.